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El origen de todos los miedos

Cuando hablamos de miedo, la mayoría de las personas piensa inmediatamente en el pavor de las películas de terror y dice…. yo no tengo miedo. Sin embargo el miedo tiene múltiples caras y grados, incluso la felicidad es un grado muy menor de miedo pues como decía Benedetti, creemos que la felicidad  con mayúscula no existe y cuando nos sentimos felices una parte nuestra desea que no se acabe y eso es miedo.

El origen del miedo es la separación, es haber olvidado que todos nosotros estamos interconectados que somos los/las únicos/as responsables de lo que nos sucede en la vida, y por tanto estamos en condiciones de cambiarlo. El miedo se produce con la sensación de andar a la deriva, de no entender que el universo completo está ahí para que tu le pidas lo que realmente deseas para que este lo cumpla.

Cuando estamos en el miedo creamos miedo, y nada en el mundo puede evitarlo porque nada ni nadie se puede interponer en la ley de la causa y efecto.

Esta ley dice que tu eres la causa, y todo lo que está a tu alrededor es el efecto de todo lo que sucede a tu alrededor. Si tu emites carencia, no interesa si eres buena persona, vas a estar ordenando carencia a tu alrededor. Si reconoces la Ley de Causa y Efecto en tu vida, podrás darte cuenta de que todo  lo que te sucede es algo que tu mismo has creado y tendrás la posibilidad de poder cambiarlo.

Cuando te digo que el origen de los miedos es la separación, es también sentirte separado de lo que estás creando, sentirte separado, aislado de todos y de todo, sentir que no tienes ninguna forma de intervenir en lo que sucede y que cada cosa que sucede no es más que un azar, un caos donde nada tienes que hacer.
Pero imagina por un solo momento que la vida es el reflejo de lo que tu proyectas, que todo lo que piensas tiene un efecto en las personas y los acontecimientos que hay a tu alrededor. Si puedes hacer que ese proyector que eres tú, cambie el drama y la carencia por una película feliz, te podrás dar cuenta que todo lo que hay a tu alrededor se transforma.

Te desafío a mirar todos los aspectos de tu vida y pensar de una forma distinta sobre ello. Primero que nada imagina que todo lo que estás creando es un reflejo de lo que pasa dentro. Si tienes un problema que no te deja en paz, da vuelta la situación y revisa que hay dentro tuyo que está reflejando ese problema (tu eres el proyector). A veces cuesta mirar las cosas desde una vereda diferente, pero intenta darte cuenta. ¿Hay una persona muy enojada contigo? Revisa porqué tu estás enojada/o. ¿Hay una persona que te dejó porque se sentía insuficiente? Pues revisa en qué aspectos tu te sientes insuficiente para el o para ella. ¿No tienes dinero para pagar la cuenta? Revisa qué miedos tienes tú respecto al dinero.
Revisa cada aspecto que te incomode en tu vida, pero también los que te agraden y te darás cuenta de que también respecto de lo bueno tienes tú la autoría.

Si te das cuenta de que no estás separada/o de tus creaciones, de tu entorno…. tal vez te sea mas fácil entender que tus pensamientos crean mucho más de lo que tu creías y dejes de tener miedo.