Co creando mi mundo
 
 

Durante toda mi vida creí que era normal que las cosas tuvieran que costar, que había que sacrificarse para lograr tener, ser o hacer grandes cosas. Siempre me dijeron que para ser alguien tenía que trabajar duro.

En fin, vivía como miles de millones, luchando día a día por lograr una vida tranquila, pero agotada de tener que remar siempre río arriba.

Un día llegó a mis manos un libro que decía que yo podía ser , hacer y tener lo que yo quisiera en la vida, que no estaba sujeta a vivir una vida con limitaciones, que no necesitaba luchar, solo aplicar el poder de todo ser humano y cocrear conscientemente mi propia realidad.

Mi mente decía que eso era imposible, pero cada célula en mí estaba deseosa de que lo que estaba leyendo fuera realidad.

Investigué y estudié durante años e iba aplicando lo que  aprendía a mi propia vida. Poco a poco me di cuenta que estaba logrando cosas que antes pensaba que eran imposibles, dejando atrás aquellas estructuras de pensamiento que me limitaban  y ahora día a día mi vida se va volviendo el paraíso en la tierra.

Lo que aprendí: deja de buscar afuera. La humanidad completa ha perdido miles de años en busca de aquello que nos iba  a hacer feliz. Las religiones, sectas, cosas materiales, etc. se han convertido los fetiches de nuestra felicidad.

La felicidad comienza en el momento que comprendemos que no podemos responsabilizar a nadie de lo que nos sucede, que no necesitamos a nadie para ser felices, que solo vivimos el momento presente y que nosotros somos responsables de ese momento.

Ahora se dice que las religiones están en crisis, la gente está dejando las iglesias para emprender una nueva búsqueda. Eso estaría muy bien, si esa búsqueda estuviera orientada a entrar en las profundidades de nosotros mismos y reconocer lo que somos, pero desgraciadamente cada vez más gente sigue buscando afuera y esperando que alguien le dé la clave para ser feliz de forma rápida.

Otra cosa que aprendí, la única respuesta a todo es el amor. Es cliché, lo sé, pero si logras entender la profundidad de esa frase te darás cuenta de que todos nuestros males provienen de la falta de amor que nos tenemos: el miedo es falta de amor, es la ausencia del amor.  El vivir con miedo, no nos ha permitido vivir, o mas bien vivimos a  medias, y enfrentamos todo con un escudo protector para no ser heridos.

Todo lo que hago hoy en día, es tratar de vencer a ese miedo y enseñarle a los demás a vencerlo. Las terapias, los cursos, seminarios y talleres, son la excusa para entregar a las personas las herramientas para poder entender lo que yo he ido comprendiendo a lo largo de estos años y me hace muy feliz hacerlo.

La cocreación consciente como forma de vida